Qué hacer ante un atentado con armas de fuego

Sin comentarios agosto 22, 2017

QUÉ HACER ANTE UN ATENTADO TERRORISTA CON ARMAS DE FUEGO

El terrorismo en un sentido amplio y general, acorde a definiciones parciales de distintas instituciones y organismos internacionales, (más o menos influenciadas por intereses partidistas concretos de las mismas; ni la ONU ha llegado a un consenso unánime sobre su definición), podemos definirlo como el uso de la violencia o la fuerza, con o sin armas o explosivos, por parte de persona o grupos de personas más o menos organizadas, con la intención de causar graves daños a personas o bienes, para provocar el pánico y el terror entre la población y mediante este terror intentar intimidar a la sociedad y coaccionar a los Gobiernos al hacerles sentir amenazados y vulnerables, para así intentar conseguir sus objetivos, normalmente políticos o ideológicos, creando inseguridad para impedir el ejercicio de la libertad, y menoscabar o destruir la democracia. No olvidemos que la democracia se basa en la libertad y la libertad no se puede ejercer si no existe seguridad.

 

Qué hacer antes del atentado:

 

  • Tener siempre localizadas y previstas de antemano, en los lugares donde nos encontremos, las posibles vías seguras de escape (puertas de entrada y salidas de emergencia o de servicio).
  • Tener siempre localizados posibles sitios donde poder protegernos (las balas de un fusil de asalto atraviesan el vidrio, la madera, el ladrillo sencillo y las chapas de me-tal ligeras), buscando zonas o paredes de ladrillo macizo, hormigón, piedra o estructuras reforzadas como las vigas y columnas, para poder protegernos. En los vehículos, las chapas de la carrocería son fácilmente atravesadas por las balas y el sitio a protegernos sería tras el compartimento del motor, capaz de retenerlas.
  • Identificar sitios donde uno pudiera quedar atrapado, para no utilizarlos.
  • Observar personas que puedan entrar y dejar abandonados paquetes, mochilas, bolsas, maletas o armas ocultas, comunicándolo a los responsables del local y a la policía, al tiempo de alejarse lo antes posible sin prisas y con calma.

 

Qué hacer durante el atentado:

 

Corre.

  • La primera medida a adoptar para “mantenerse a salvo” es la de huir del lugar de los hechos:
  • Corre y no te escondas, siempre que esta acción sea posible sin ponerte en riesgo y siendo consciente de las posibles vías de escape para no quedar atrapado a expensas de los terroristas.
  • Si para huir tenemos que ponernos en la trayectoria de sus armas, estamos exponiendo nuestras vidas de forma innecesaria.
  • Es importante intentar hacerlo por los lugares más lejanos a los terroristas y que más seguros consideremos, recordando que un objetivo en movimiento es mucho más difícil de abatir.
  • Al huir, abandona las pertenencias propias como mochilas, bolsas, maletas, etc. (son un lastre que nos impedirá la movilidad), y mantén las manos visibles para evitar ser confundido con un atacante por las fuerzas de seguridad.
  • Sigue las instrucciones de éstas si están en el lugar.
  • Intenta evitar las puertas de entrada a ser posible, toda vez que a través de ellas también saldrán los terroristas y podemos ser víctimas fáciles antes de irse.
  • Alerta a posibles víctimas del peligro, para que no se dirijan en esa dirección.

 

Escóndete.

  • Si no existe posibilidad alguna de una salida segura para escapar, entonces para seguir “manteniéndote a salvo” hay que intentar esconderse:
  • Localiza zonas de construcción sólida o con paredes reforzadas y alejadas de la vista de los atacantes.
  • Busca algún espacio donde poder cerrar y bloquear las puertas, con muebles o con lo que tengamos a mano.
  • Aléjate de las puertas en los lugares donde estemos escondidos (pueden ametrallarlas desde el exterior).
  • Silencia los móviles y procura no hacer ruidos para no descubrirnos.
  • Escucha la radio si es posible para estar al tanto de la situación y seguir consejos de las autoridades.

No salgas del escondite hasta tener la absoluta seguridad de que todo ha pasado y ya no existe peligro. El hacerlo antes, nos pondría en peligro a nosotros, así como a las otras personas con las que estemos.

Comunícalo.

  • Tanto si has escapado, como si te encuentras escondido, comunícalo a las fuerzas de seguridad, (teléfonos 091 y 112 en España), procurando aportar el mayor número de datos posibles:
  • Dónde te encuentras, y si estás solo o con más gente.
  • Cuál es vuestra situación.
  • Número de atacantes,
  • Dónde se encuentran o los viste la última vez.
  • Qué tipo de armas portan y si llevan explosivos.
  • Cómo van vestidos y aspecto de los mismos.
  • Si hay rehenes, víctimas o heridos.
  • Cómo es el lugar o edificio donde se están produciendo los hechos.
  • Cualquier otro dato o circunstancia importante.

 

Enfréntate.

Si no existen inicialmente las posibilidades de escapar, ni de escondernos de los terroristas, una opción sería tirarnos al suelo para ofrecer la menor superficie posible y reducir las posibilidades de ser alcanzado por alguna bala, en espera de una mejor ocasión de correr o escondernos, y si esta oportunidad no se produce, la última opción sería el enfrentarnos a ellos (a pesar de los peligros, algunos expertos argumentan que es importante estar preparados para luchar si es necesario). Tenemos que tener en cuenta que el terrorismo yihadista no busca conseguir rehenes ni obtener rescates posteriores, ni nada por el estilo. Solo busca causar el mayor daño y el mayor número de muertos posibles. “A los yihadistas no les motiva la toma de rehenes”, dice James Álvarez, psicólogo y negociador de rehenes. “No hay nada con lo que negociar. Tu valor radica en que ya estás muerto. Si sé que me vas a disparar, quiero pensar que yo no me voy a dejar ir en silencio sin más”.

 


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