La Guardia Civil detiene en Cabezón a seis personas de una banda de falsificadores

El Norte de Castilla - El entramado estaba bien engrasado. Primero, quienes captaban a las víctimas. Luego, aquellos que falsificaban los documentos. Después, quienes acompañaban a los cómplices a las tiendas y se hacían con productos que luego volvían a vender.

Y sus redes se extendieron no solo por Valladolid, sino que también llegaron a Madrid y Zaragoza. La Guarcia Civil, que desde hace tiempo les seguía la pista, ha conseguido desarticular este laboratorio de documentos oficiales y empresariales que tenía su base en Cabezón de Pisurga. Los agentes han desmantelado así un entramado formado por seis personas que se dedicaban a captar a terceros para falsear documentación, que servía luego para respaldar la solicitud de créditos o la adquisición de bienes para su posterior venta.

¿Cómo trabajaba esta banda de falsificadores? En primer lugar se ponían en contacto con personas que atravesaban una precaria situación económica. Les prometían documentos falsos con los que se podían inventar un patrimonio del que carecían. Eran capaces de prepararles nóminas de empresas, historiales laborales e incluso declaraciones de la renta falsas que luego podían servir como aval para la petición de créditos. En la mayor parte de los casos, los clientes captados utilizaban todo este material para optar a la compra de vehículos, según han informado desde la Guardia Civil.

Al parecer, este grupo operaba en establecimientos ubicados en Valladolid, Madrid y Zaragoza y se hicieron con efectos por importe de 40.000 euros. Las investigaciones comenzaron después de recibir la denuncia de una de las empresas estafadas, que dudaba sobre la posible falsificación de una nómina ante la solicitud de financiación para la compra de diversos productos. Gracias a un minucioso análisis de la información, los agentes pudieron esclarecer el entramado.